sábado, 19 de febrero de 2011

EL SEMBRADOR Y LOS LADRONES

Había una vez un pobre sembrador que tenía una familia formada por su mujer y su hijo. Ellos estaban enfermos y él trabajaba para conseguir dinero y así poderles comprar comida y medicamentos
Un buen día, por la noche, oyó un ruido y pensó:
-No será nada, quizá una rata.
Pero cuando llegó la mañana el sembrador se encontró con que le habían robado todo lo que tenía. Fue al pueblo para ver si encontraba trabajo. Preguntaba a todo el mundo y nada. Iba a las tiendas para ver si necesitaban alguien para trabajar y le gritaban que se fuera porque alejaría a los clientes al llevar esa ropa tan fea. Volvió a su casa muy triste. Su hijo le preguntó que si había conseguido algún trabajo y él le mintió y le dijo que sí para que no se preocupara y se pusiera a llorar.
Al llegar la tarde, el sembrador se fue a su pequeño huerto y se dio cuenta que había varias plantas muy extrañas. Las regó y empezaron a crecer y crecer. Esas plantas tenían unos frutos especiales. Él los cogió y los llevó al pueblo para venderlos, con el dinero que le dieron consiguió comida y medicamentos para su familia. También se pudieron hacer una casa un poquito más grande.

ENSEÑANZA: NO DEBEMOS PERDER LA ESPERANZA.
AUTOR: David Fenoy 5º A

1 comentario:

Departamento E.F. dijo...

David, quiero felicitarte por tu cuento.
Un saludo. D. Miguel

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